Irán anunció este lunes la suspensión de las negociaciones de paz con Estados Unidos como respuesta directa a los ataques israelíes contra el Líbano. La decisión fue comunicada a través de la agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria iraní, que señaló que el equipo negociador iraní detuvo «las conversaciones y el intercambio de mensajes a través de un mediador» hasta que no cesen las hostilidades en territorio libanés.

Las autoridades de Teherán han sostenido que el alto el fuego acordado con Washington el pasado 8 de abril abarca todos los frentes de conflicto, incluido el Líbano. En esa línea, el canciller iraní, Abás Araqchí, publicó en la red social X que «el alto el fuego entre Irán y Estados Unidos es, sin lugar a dudas, un alto el fuego en todos los frentes», y advirtió que «la violación del alto el fuego en un solo frente constituye una violación en todos los frentes». Tanto Estados Unidos como Israel fueron señalados como responsables de las consecuencias de cualquier incumplimiento.
El presidente del Parlamento y negociador jefe iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, endureció aún más el discurso al advertir que ambas naciones «pagarán» por lo que Teherán considera el incumplimiento de la tregua. Este lunes, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunció además bombardeos directos contra Beirut, escalada que profundizó la crisis diplomática en curso.
La suspensión de las negociaciones se produce en un momento especialmente delicado. A finales de la semana pasada, medios internacionales habían reportado que Teherán y Washington alcanzaron un preacuerdo para poner fin al conflicto, aunque quedaba pendiente la aprobación del presidente Donald Trump, quien supuestamente solicitó modificaciones en el borrador. La expectativa de un acuerdo cercano contrasta con la nueva ruptura diplomática.
En paralelo a las conversaciones, los choques militares no se detuvieron: durante la madrugada de este lunes, fuerzas estadounidenses atacaron las localidades iraníes de Goruk y la isla de Qeshm, a lo que Teherán respondió con un ataque a la base desde la que partió la ofensiva. El escenario deja en suspenso tanto las negociaciones como la estabilidad de cualquier acuerdo de alto el fuego vigente en la región.
