El Congreso Nacional Indígena (CNI) ha emitido una convocatoria urgente para realizar una acción global en solidaridad con el Consejo Indígena y Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (CIPOG-EZ). La organización denunció un recrudecimiento de la violencia en la región de la Montaña Baja, donde diversas comunidades indígenas enfrentan un asedio sistemático que ha puesto en peligro la vida de cientos de familias, especialmente de mujeres, niños y adultos mayores.

La denuncia señala directamente al grupo delictivo conocido como «Los Ardillos» como el responsable de imponer un régimen de terror mediante hostigamiento armado y desplazamientos forzados. Según el comunicado del CNI, los ataques se han sofisticado en fechas recientes, incluyendo el uso de drones para realizar bombardeos contra las localidades de Tula, Xicotlán, Acahuehuetlán y Alcozacán, profundizando la crisis humanitaria en la zona.
El balance de víctimas presentado por las organizaciones es alarmante: se contabilizan 76 integrantes del CIPOG-EZ asesinados y 25 personas que aún permanecen en calidad de desaparecidas. Para el CNI, estas cifras son el resultado de una estrategia de guerra contra los pueblos originarios que defienden su territorio y autonomía, acusando además una omisión o complicidad por parte de las fuerzas de seguridad y los distintos niveles de gobierno.
Ante este panorama, el llamado a la acción global busca movilizar a organizaciones sociales, colectivos de derechos humanos y redes de resistencia en México y el extranjero. Se solicita la realización de mítines, jornadas informativas, manifestaciones y pronunciamientos públicos para visibilizar la situación y exigir a las autoridades mexicanas una intervención inmediata que detenga las agresiones armadas en Guerrero.
La organización enfatizó que la violencia en la Montaña no es un hecho aislado, sino una amenaza constante contra quienes luchan por la dignidad y la vida en sus comunidades. El CNI espera que esta convocatoria genere una presión internacional suficiente para garantizar la seguridad de los habitantes y el cese de las hostilidades en un territorio que hoy se encuentra bajo el control de la delincuencia organizada.
