El Gobierno de México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), mantiene un monitoreo permanente sobre la situación jurídica y física de tres ciudadanas mexicanas que formaban parte de la comitiva de ayuda humanitaria hacia Palestina a bordo de la iniciativa Sumud Flotilla. Las connacionales fueron interceptadas y posteriormente trasladadas a un centro de reclusión en territorio israelí.

Roberto Velasco, titular de la SRE, informó que ya se entabló comunicación directa con los familiares de Sol González, Violeta Muñoz y Paulina Castillo, las tres voluntarias afectadas. El funcionario detalló que el Estado mexicano ha formalizado una exigencia al gobierno de Israel para que se garantice su integridad, se respeten sus derechos fundamentales y se gestione su pronta liberación y repatriación.
La diplomacia mexicana ha extendido sus alertas y coordinación a las embajadas de la región, abarcando no solo la representación en Israel, sino también las sedes diplomáticas en Grecia y Turquía. Esta medida responde a que se tiene conocimiento de otras embarcaciones en ruta que también cuentan con presencia de ciudadanos mexicanos a bordo.
El canciller Velasco enfatizó que el reclamo de México no solo se fundamenta en la protección consular de sus ciudadanos, sino en el estricto cumplimiento del derecho internacional, debido a que la intercepción de las embarcaciones se ejecutó en aguas internacionales. Ante este escenario, se activó una red de comunicación interconsular para rastrear con precisión los traslados de los activistas de diversas nacionalidades.
Actualmente, las tres mexicanas enfrentan un procedimiento administrativo y legal dentro del centro de detención al que fueron conducidas. La Secretaría de Relaciones Exteriores reiteró que vigilará cada etapa de este proceso para asegurar que reciban un trato digno, mientras se resuelven las vías diplomáticas para su retorno seguro al país.
