Tras una controversia inicial en redes sociales, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que una persona sí utilizó uno de los ventanales de Palacio Nacional para tomar el sol. La mandataria aclaró que, aunque en un principio las áreas correspondientes habían descartado el suceso e incluso se sugirió el uso de inteligencia artificial en las imágenes difundidas, una revisión exhaustiva confirmó la veracidad del evento ocurrido en el recinto histórico.

Sheinbaum explicó que la confusión inicial se debió a reportes internos incorrectos que negaban la presencia de cualquier persona en esa zona específica del inmueble. Sin embargo, tras cotejar la información y realizar una inspección posterior, se identificó que un individuo efectivamente se sentó en el marco de la ventana, contradiciendo la primera postura oficial ofrecida por el equipo de comunicación de la Presidencia.
A pesar del incidente, la jefa del Ejecutivo señaló que no existe un reglamento estricto o una prohibición explícita que impida a los residentes o trabajadores asomarse a las ventanas del edificio. Reconoció que no hay un manual de conducta que dicte lineamientos específicos sobre esta acción en particular, lo que permitió que el hecho ocurriera sin una infracción normativa previa de carácter administrativo.
No obstante, la presidenta enfatizó que Palacio Nacional no es un inmueble cualquiera, sino un baluarte del patrimonio histórico de México. Bajo esta premisa, subrayó que el comportamiento dentro del recinto debe estar regido por el respeto a la solemnidad y el valor cultural que representa el edificio para la nación, instando a quienes laboran o habitan en él a mantener una conducta adecuada.
Finalmente, se informó que la persona involucrada en este suceso ya recibió una sanción interna, aunque no se detallaron los términos de la misma. La administración federal reiteró su compromiso con el cuidado de los espacios públicos y la transparencia informativa, rectificando los datos presentados ante la opinión pública para evitar la propagación de versiones contradictorias sobre el uso de las instalaciones gubernamentales.
