La presidenta Claudia Sheinbaum aclaró este lunes las razones por las cuales el Gobierno de México rechazó el reciente informe del Comité contra Desapariciones Forzadas (CDF) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Según la mandataria, el documento presenta fallas metodológicas graves al utilizar datos de un análisis realizado entre 2009 y 2016 para intentar explicar la situación actual del país en 2025 y 2026, lo que consideró una extrapolación incorrecta.

Desde Palacio Nacional, la titular del Ejecutivo Federal explicó que el reporte de la ONU se basó en una investigación limitada a solo cuatro entidades de la República y correspondiente a periodos de administraciones pasadas. Sheinbaum señaló que los resultados de esa época, marcada por la denominada «etapa neoliberal», no pueden extenderse de manera tendenciosa al presente, omitiendo los esfuerzos y avances que se han implementado desde el año 2018.
Otro punto de fricción reside en la definición jurídica de «desaparición forzada». La presidenta subrayó que el comité excedió sus estatutos al intentar ampliar este concepto de forma indebida. Precisó que, bajo los estándares internacionales, la desaparición forzada implica al Estado como un ente represor que utiliza este mecanismo contra su pueblo, una situación que, afirmó, no corresponde a la realidad del actual Gobierno de México.
Sheinbaum defendió las acciones emprendidas para erradicar la desaparición vinculada a la delincuencia organizada y reiteró su solidaridad con los colectivos y familiares de personas buscadoras. Aseguró que el rechazo al informe no significa un distanciamiento con las víctimas, sino una defensa ante un documento que calificó de «tendencioso» y carente de rigor jurídico por parte de la Secretaría de Gobernación.
Finalmente, la mandataria adelantó que la Secretaría de Relaciones Exteriores profundizará en los argumentos técnicos del rechazo. Asimismo, buscará establecer un diálogo directo con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para exponer las inconsistencias del informe, luego de que el comité solicitara que la situación de México sea remitida con urgencia ante la Asamblea General de la ONU.
