La presidenta Claudia Sheinbaum respondió este lunes al embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, quien había llamado a no politizar la lucha contra el narcotráfico. La mandataria fue directa: los embajadores deben limitarse a los temas bilaterales y respetar los asuntos internos de los países donde representan a sus naciones.

Sheinbaum reconoció que coincide con parte del planteamiento de Johnson en cuanto a la necesidad de trabajar conjuntamente frente a los problemas compartidos en materia de seguridad. Sin embargo, dejó en claro que esa colaboración debe darse sin injerencia en los asuntos domésticos de México, reiterando la disposición del gobierno mexicano a mantener una relación constructiva con Washington, pero siempre bajo el principio de respeto a la soberanía nacional.
La presidenta citó como referencia la práctica diplomática del propio gobierno mexicano: los embajadores de México en el extranjero —ya sea en Estados Unidos, Australia o cualquier otro país— no emiten opiniones sobre los asuntos internos de los estados donde están acreditados, precisamente porque se rigen por el principio constitucional de autodeterminación de los pueblos.
Sus palabras fueron contundentes: «Que el embajador se quede en el tema bilateral y respete nuestros asuntos internos. Los asuntos de México le corresponden a los mexicanos». La declaración se da en el contexto del discurso presidencial del domingo, en el que Sheinbaum ya había advertido que México no acepta el intervencionismo estadounidense.
En ese marco, la mandataria renovó su llamado a la ciudadanía a participar en las asambleas informativas sobre la transformación y defensa de la soberanía, subrayando que entender el momento que vive el país es una responsabilidad colectiva. «Queremos tener una buena relación con Estados Unidos, pero con respeto a la soberanía», reafirmó.
