El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo una tensa conversación telefónica con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu en la que lo increpó con dureza por el rumbo de las operaciones militares en Líbano. Según dos funcionarios estadounidenses y una tercera fuente documentada que informaron al portal Axios, Trump le recriminó a Netanyahu su conducta en términos airados, lo acusó de ingratitud y señaló que su gestión estaba dañando la imagen de Israel a nivel internacional.

De acuerdo con las fuentes, Trump le recordó a Netanyahu que lo había ayudado a evitar consecuencias judiciales derivadas del juicio por corrupción que enfrenta, y expresó su malestar porque Israel habría intensificado la ofensiva en el sur de Líbano de manera desproporcionada en días recientes. El mandatario estadounidense también se habría opuesto a que Israel derribara edificios para eliminar a un solo comandante de Hezbollah, ante la preocupación por el elevado número de civiles muertos en el país árabe.
Tras la llamada, Trump intervino directamente en la dinámica del conflicto: anunció que Israel y Hezbollah habían acordado cesar los combates, y reveló que se comunicó con el grupo libanés a través de mediadores. También confirmó que frenó un ataque israelí planeado sobre Beirut, publicando en redes sociales que no habrá tropas enviadas a esa ciudad y que las que estuvieran en camino serían devueltas. Netanyahu, por su parte, confirmó la conversación, aunque la describió más como una advertencia que como una restricción, asegurando que Israel seguirá operando según lo previsto.
El episodio ocurre en un momento de alta sensibilidad diplomática, luego de que Irán suspendió los contactos con Washington como represalia por la ofensiva israelí en Líbano. El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió que Teherán no solo detendría las negociaciones, sino que se opondría activamente a Israel si los ataques continúan. El canciller iraní Abbas Araghchi precisó que cualquier acuerdo con Estados Unidos implica necesariamente un alto el fuego en todos los frentes, incluido el libanés.
A pesar del anuncio de Trump, los combates en el sur de Líbano no se detuvieron de inmediato: Israel bombardeó localidades cercanas a Nabatieh y Tiro, donde un ataque cerca del hospital Jabal Amel dejó dos muertos y 23 heridos. Hezbollah, a su vez, reivindicó varios ataques contra posiciones israelíes. El balance acumulado de la ofensiva israelí en Líbano, desde el 2 de marzo, asciende a 3,433 muertos y 10,395 heridos, según el Ministerio de Salud libanés.