El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) confirmó el hallazgo de un caso de gusano barrenador del ganado (GBG) en un canino de 12 años, ubicado en el poblado de San Miguel Topilejo, en la Ciudad de México. El reporte se originó tras una pelea entre animales que derivó en una herida infectada en la oreja del ejemplar, lo que activó de inmediato los protocolos de emergencia sanitaria el pasado 26 de abril.

La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) calificó este suceso como una «incursión aislada», debido principalmente a que las condiciones climáticas y la altitud de la zona de Tlalpan no favorecen la propagación masiva del insecto. Las autoridades sanitarias enfatizaron que, tras las inspecciones realizadas en el perímetro, no se han localizado contagios secundarios en otros animales de la comunidad, manteniendo el foco bajo un estricto control epidemiológico.
Para mitigar cualquier riesgo, el Gobierno de México desplegó brigadas de rastreo en los municipios y zonas colindantes, realizando encuestas casa por casa y labores de desinfestación en la vivienda afectada. Estas acciones forman parte de una estrategia de vigilancia activa que busca identificar de forma temprana cualquier anomalía en animales de sangre caliente, ya que las larvas de esta mosca se alimentan de tejido vivo y pueden afectar tanto al ganado como a mascotas.
A nivel nacional, las cifras actualizadas al 4 de mayo muestran un panorama donde los bovinos siguen siendo la especie más afectada, concentrando el 65% de los casos acumulados, seguidos por los caninos con un 17%. En la actualidad, el país registra mil 672 casos activos de esta plaga, de los cuales 457 corresponden a perros, lo que resalta la importancia de que los dueños de mascotas mantengan una revisión constante de heridas abiertas en sus animales.
Senasica reiteró que cuenta con personal especializado y protocolos de respuesta inmediata para contener el avance del gusano barrenador. Se hace un llamado a la ciudadanía para reportar cualquier herida con larvas en animales domésticos o de granja, subrayando que la coordinación interinstitucional y la detección oportuna son las herramientas principales para mantener a la Ciudad de México libre de una infestación mayor.
