La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aclaró que las recientes modificaciones propuestas al calendario escolar para el ciclo 2026-2027 no responden a una decisión unilateral del secretario de Educación Pública, Mario Delgado. La mandataria enfatizó que el ajuste fue resultado de una votación unánime entre los 31 secretarios de educación estatales, desestimando las críticas que calificaban la medida como una «ocurrencia» administrativa ante las recientes inconformidades de algunos gobernadores.
Uno de los puntos centrales en la discusión es la preservación del periodo vacacional de verano. Sheinbaum puntualizó que es fundamental mantener las seis semanas de descanso para los estudiantes, rebatiendo los argumentos que señalan este lapso como excesivo. La intención del Ejecutivo es equilibrar el aprovechamiento académico con el derecho al descanso de la comunidad estudiantil, garantizando que los cambios no afecten la planificación familiar ni el bienestar de los alumnos.
Para resolver las inquietudes planteadas por padres de familia y diversos sectores sociales, se programó una nueva reunión de trabajo entre el titular de la SEP y las autoridades educativas estatales. El objetivo de este encuentro es revisar el consenso alcanzado inicialmente y, de ser necesario, realizar los ajustes pertinentes que recojan las preocupaciones ciudadanas, buscando siempre una resolución que cuente con el respaldo de todas las partes involucradas.
La mandataria también señaló la existencia de factores externos que deben considerarse en la planeación escolar de este año, tales como las condiciones climáticas extremas en diversas regiones del país y la realización de eventos internacionales de gran escala. Mencionó específicamente que las altas temperaturas y la logística del próximo Mundial de Fútbol podrían generar distracciones o complicaciones operativas en sedes como la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
Finalmente, la presidenta reiteró que cualquier decisión definitiva será tomada por consenso absoluto. Con esta postura, el Gobierno Federal busca mitigar lo que considera una campaña de desprestigio contra la Secretaría de Educación y asegurar que el calendario escolar sea funcional tanto para los docentes como para los millones de niños y jóvenes que integran el sistema educativo nacional.
