La Organización Mundial de la Salud (OMS) se mantiene en alerta tras confirmarse que ciudadanos de seis países han resultado infectados con hantavirus, derivado de un brote surgido a bordo del crucero MV Hondius. Hasta el momento, las autoridades sanitarias de Países Bajos, el Reino Unido, Alemania, Suiza, Francia y Estados Unidos han reportado casos positivos vinculados directamente a esta embarcación. El saldo de esta emergencia sanitaria asciende a tres personas fallecidas y al menos siete contagios confirmados, entre pasajeros y tripulación.

La investigación epidemiológica señala que las primeras víctimas fueron una pareja de origen neerlandés que abordó el navío en Ushuaia, Argentina, tras un viaje por Sudamérica. Este dato es crucial, ya que se ha identificado la presencia de la cepa «Andes», una variante del virus característica de la región sudamericana. A diferencia de otras cepas, esta tiene la particularidad de poder transmitirse de persona a persona, lo que ha intensificado las medidas de aislamiento para los pacientes que presentan síntomas.
Entre los casos más críticos se encuentra el médico de la embarcación, también de nacionalidad neerlandesa, quien resultó positivo a la mencionada cepa Andes y fue trasladado bajo estrictos protocolos a su país de origen. Por otro lado, en Alemania se registró el deceso de una pasajera que desarrolló neumonía a bordo; su cuerpo permanece en el crucero, el cual tiene previsto zarpar desde Tenerife, España, con destino a los Países Bajos para continuar con las diligencias sanitarias correspondientes.
En el Reino Unido, dos ciudadanos han dado positivo y uno más se mantiene como caso probable en aislamiento. La situación en Francia también es delicada, pues una paciente repatriada recientemente mostró un deterioro significativo en su salud tras confirmarse el contagio. Por su parte, Estados Unidos reporta un caso positivo y otro pasajero bajo observación por síntomas leves, sumando complejidad a la red de contactos internacionales que las autoridades deben rastrear.
El hantavirus es una enfermedad zoonótica que se transmite habitualmente a través del contacto con fluidos de roedores infectados, como saliva o excrementos. Sin embargo, el escenario actual en el MV Hondius pone el foco en la capacidad de contagio interhumano de la cepa detectada. Los protocolos de seguridad en los puertos de escala, como la isla Santa Elena y Ascensión en el Atlántico Sur, se han reforzado para evitar la propagación del patógeno mientras los pacientes reciben tratamiento especializado.
